Fuegos artificiales de Año Nuevo: cómo preparar a tu perro y a tu gato
El miedo a los fuegos artificiales no se resuelve el 31 a las 23:59. Se trabaja desde ahora, y lo más importante es que esa noche no se te escape.
Qué le pasa a tu perro o a tu gato con los fuegos
Faltan minutos para las doce del 31 de diciembre. Afuera empieza la cuenta regresiva y, con el primer estallido, tu perro tiembla pegado a tus piernas. O tu gato desaparece y no lo vuelves a ver hasta el día siguiente.
No son mañas: es miedo, y es muy común. En una encuesta a más de 4.000 dueños de Nueva Zelanda, el 74 % de sus animales se asustaba con los fuegos artificiales. Lo que más vieron: que se escondiera (71 %), que temblara (54 %) o que se encogiera agachado (45 %).
Fíjate en estas señales:
En el perro: se esconde, tiembla, gime o ladra, camina de un lado a otro y jadea de más. Un estudio de la Universidad de Berna, que analizó videos de perros en Año Nuevo, vio sobre todo las orejas echadas hacia atrás, más movimiento y más jadeo. Muchos, además, te buscan: fue la reacción más común en una encuesta a dueños de Sídney, Australia, donde el 44 % dijo que su perro les teme a los fuegos.
En el gato: se esconde, come o toma menos agua, camina de un lado a otro o se ve claramente asustado. Los gatos tienden más a esconderse y agacharse; los perros, a reaccionar de forma más activa.
Por qué es la noche en que más se escapan
El miedo empuja a huir. Ante una amenaza, un gato suele optar por escapar, esconderse y quedarse quieto hasta que pase el peligro. Un perro asustado puede salir disparado o lanzarse contra la reja.
La AVMA, la asociación de veterinarios de Estados Unidos, lo advierte: el ruido de los fuegos puede asustar a los animales y hacer que se escapen. En sus refugios, según Shelter Animals Count, entre 2021 y 2023 el 5 de julio —el día después de los fuegos del Día de la Independencia— fue el día del año con más perros ingresados como callejeros. Y en 2025, el 2 de enero fue el tercer día con más ingresos de perros adultos callejeros.
Para Chile no encontramos una cifra comparable. Pero aquí Año Nuevo cae en pleno verano: ventanas abiertas, visitas que entran y salen, portones que alguien deja sin cerrar.
Desde la Ley 21.310, de 2021, disparar fuegos artificiales sin autorización es delito en Chile, con presidio menor y multa de 10 a 20 UTM. Aun así, prepárate: el ruido llega igual, sea de un show autorizado o no.
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Si aun así se escapa, en Pet-Zu activas el Modo Perdido: publicas su foto y la zona aproximada —nunca tu ubicación exacta— y quien la vea te escribe por el chat de la app. Guarda también el número de su microchip en su expediente, para tenerlo a mano esa misma noche.
Desde ahora: prepáralos con semanas de anticipación
El mejor momento para trabajar el miedo es cuando todavía no hay fuegos. Esto es lo que puedes hacer desde ya:
Acostúmbralo al sonido, de a poco. Pon una grabación de fuegos artificiales a un volumen que no le moleste y dale un premio después de cada estallido. Súbelo solo mientras siga relajado, sesión a sesión. Cada perro necesita su tiempo; si no avanza, consulta a tu veterinario.
Arma su refugio. Para el perro, un rincón tranquilo con sus juguetes y cosas favoritas, al que pueda ir siempre, también cuando no estás. Para el gato, el lugar donde ya se siente más seguro —en altura, en una caja o bajo la cama— y varios escondites más. Una pieza interior sin ventanas puede ayudar.
Cuidado con la jaula. Para algunos perros es un refugio, pero muchos entran en pánico y pueden lastimarse si quedan encerrados durante ruidos fuertes. Si no está acostumbrado a ella, esa no es la noche para estrenarla.
Identificación al día. Una placa con tu teléfono actual, el microchip con tus datos de contacto al día en el registro y una foto reciente de cada mascota. En Chile, el número del chip se asocia a ti en el Registro Nacional de Mascotas: así funciona el microchip.
Revisa rejas, portones y ventanas. Pregúntate si tu patio lo contendría si un vecino lanza fuegos a una hora inesperada.
Pregunta por los difusores de feromonas. Pueden ayudar; en los gatos funcionan mejor si se usan con semanas de anticipación. Tu veterinario te dirá cuál conviene.
Si tienes un cachorro, aprovecha esta etapa: en un estudio de Países Bajos, el miedo a los fuegos fue más frecuente en los perros que no se habían acostumbrado a los ruidos cuando eran jóvenes.
La noche del 31: qué hacer
Paséalo de día, para evitar las horas en que es más probable que haya fuegos.
Deja al gato adentro antes de que oscurezca, con puertas, ventanas y gatera cerradas.
Llévalo a su refugio antes de que empiece el ruido y quédate cerca: tu presencia ayuda.
Cierra ventanas y cortinas para atenuar el ruido y los destellos, y pon música o la tele de fondo. Si hace calor, deja agua fresca a mano.
Dale algo que hacer: un juguete rellenable con comida o algo para masticar puede mantenerlo ocupado.
Actúa como siempre. Mantén la calma: un ambiente tenso puede ponerlo más ansioso.
Si tienes visitas, pídeles ayuda para que no se escape. Un aviso en puertas y portones ayuda a que nadie los deje abiertos.
Déjalo esconderse. Si se mete bajo la cama o camina de un lado a otro, déjalo: está buscando sentirse seguro.
A la mañana siguiente, revisa el patio antes de dejarlo salir. Pueden quedar restos de fuegos artificiales, aunque tú no hayas lanzado ninguno, y un animal curioso podría jugar con ellos o tragarlos.
Lo que NO hay que hacer
No lo retes ni lo castigues. No puede evitar sentir miedo, y reaccionar mal lo empeora a largo plazo.
No lo saques de su escondite ni lo tientes a salir: saldrá cuando esté listo.
No lo lleves a ver los fuegos, aunque parezca tranquilo.
No lo dejes amarrado afuera ni dentro del auto.
No lo dejes solo, si puedes evitarlo.
No le des remedios por tu cuenta: ni los tuyos ni los de otro animal.
Cuándo consultar al veterinario
Si cada fin de año lo pasa mal, no esperes al 31. Conversa con tu veterinario con anticipación: puede proponerte un plan para acostumbrarlo al ruido o derivarte a un especialista en conducta, y algunos animales necesitan además un tratamiento. Si te indica uno, pregúntale cuándo dárselo: muchos deben darse antes de que empiece el ruido.
Pídele también que descarte otra causa: la sensibilidad al ruido puede empeorar con otros problemas de salud o de conducta, y un gato que de pronto se asusta de todo necesita un examen completo. Pocos lo hacen: en la encuesta neozelandesa, el 72 % de los dueños con animales asustados no había buscado ayuda. Si no tienes veterinario de confianza, busca uno en veterinarias por comuna.
Ve al veterinario de inmediato si se lastimó tratando de escapar, por ejemplo al saltar una reja. Y si se escapó, busca primero cerca: los gatos suelen aparecer cerca de casa, escondidos bajo autos o en bodegas, y uno asustado en un lugar que no conoce puede tardar días en salir. El resto está en qué hacer en las primeras 24 horas.
Unas semanas de preparación hacen que el 1 de enero empiece con todos en casa.
Preguntas frecuentes
¿Cómo calmar a mi perro con los fuegos artificiales de Año Nuevo?
Paséalo de día y, antes de que empiecen, llévalo a un rincón tranquilo con ventanas y cortinas cerradas y música o la tele. Quédate cerca, con calma, y déjalo esconderse.
¿Está mal consolar a mi perro si tiene miedo a los fuegos artificiales?
No. La RSPCA recomienda quedarte cerca y acompañarlo para que se sienta seguro. Lo que empeora el miedo a largo plazo es retarlo o castigarlo.
Mi gato se escondió por los fuegos artificiales y no sale, ¿qué hago?
Déjalo donde está: esconderse es su forma de sentirse seguro. No lo saques ni lo tientes a salir; mantén puertas y ventanas cerradas y saldrá cuando esté listo.
¿Le puedo dar un calmante a mi perro para Año Nuevo?
Solo si te lo indica tu veterinario, y consúltalo con semanas de anticipación: algunos tratamientos deben darse antes de que empiece el ruido. Nunca le des remedios tuyos ni de otro animal.
Fuentes
RSPCA, «Keeping dogs, cats and other small pets safe during fireworks»Señales de estrés en el perro (gemir, ladrar, esconderse, caminar de un lado a otro, jadeo excesivo) y en el gato (esconderse, comer o tomar menos, caminar, verse asustado); perros que salen disparados o se lanzan contra rejas; refugio para perro y gato y escondites; desensibilización con grabaciones, subiendo el volumen de a poco y premiando cada estallido, con tiempo distinto para cada perro; difusores de feromonas (en gatos, mejor con semanas de anticipación; consultar al veterinario); microchip por si escapa; pasear de día; gato adentro al oscurecer, puertas, ventanas y gatera cerradas; cortinas, música o tele; quedarse cerca y actuar normal; dejarlo esconderse sin sacarlo; no castigar ni retar (empeora a largo plazo); no amarrarlo afuera, no dejarlo en el auto, no llevarlo a ver fuegos aunque parezca tranquilo; acompañarlo y consolarlo (FAQ).
AVMA (American Veterinary Medical Association), «July 4 safety»El ruido de los fuegos puede asustar a los animales y hacer que se escapen; placa con datos al día, microchip con contacto actualizado en el registro y foto reciente; revisar si el patio los contiene ante fuegos inesperados (rejas y portones); dejarlos en casa; pedir ayuda a las visitas y poner avisos en puertas y portones; revisar el patio por restos de fuegos al día siguiente; si el animal es ansioso cada año, consultar al veterinario por terapia conductual y, en algunos casos, medicación.
ASPCA, «Fourth of July Safety Tips»Una pieza interior sin ventanas puede ayudar; un juguete o algo para masticar para mantenerlo ocupado; los gatos tienden a esconderse; la medicación ansiolítica se decide con el veterinario y nunca se comparte con otro animal.
VCA Animal Hospitals (Lindell, Horwitz, Landsberg), «Treating Fear of Storms and Fireworks in Dogs»Empezar el entrenamiento cuando no hay fuegos; volumen inicial que no cause malestar y subirlo solo si el perro sigue relajado; si no avanza, consultar al veterinario; la jaula sirve a algunos perros pero muchos entran en pánico y se lastiman encerrados; la sensibilidad al ruido puede empeorar con otros problemas médicos o de conducta; la mayoría de los ansiolíticos debe darse al menos una hora antes del evento; consultar al veterinario antes de darle cualquier producto, por efectos adversos e interacciones.
International Cat Care, «Anxious cats»Ante una amenaza el gato prefiere escapar, esconderse y quedarse quieto hasta que pase el peligro; no sacarlo del escondite; actuar normal, porque la tensión aumenta su ansiedad; los gatos se sienten seguros en altura; un cambio brusco de conducta requiere examen veterinario.
International Cat Care, «Lost your cat»Los gatos perdidos suelen aparecer cerca de casa, escondidos bajo autos o en galpones; un gato asustado en un lugar desconocido puede tardar días en salir de su escondite.
Gates MC, Zito S, Walker JK, Dale AR. N Z Vet J, 2019Encuesta en Nueva Zelanda (4.293 dueños, 15.871 animales): 74,4 % asustados por fuegos; esconderse 70,8 %, temblar 54,3 %, agacharse 44,5 %; 71,9 % de los dueños con animales asustados no buscó ayuda.
Dale AR y cols. N Z Vet J, 2010Los perros muestran conductas de miedo más activas; los gatos tienden más a esconderse y agacharse.
Biblioteca del Congreso Nacional (LeyChile), Ley 21.310Desde 2021, disparar fuegos artificiales sin autorización es delito (art. 14 E de la Ley 17.798): presidio menor en sus grados mínimo a medio y multa de 10 a 20 UTM.
Revisado el 14 de octubre de 2026. Es información general y no reemplaza la consulta con tu veterinario: si algo te preocupa de tu mascota, llévala.
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